San Francisco y el sultán

San Francisco y el sultán

jueves, 17 de enero de 2019

San Pedro de Macorís


San Pedro de Macorís está situada en el sureste de la República Dominicana, a unos 87 km de Santo Domingo. En sus orígenes fue fundada como una pequeña aldea de pescadores se transformó con el tiempo en unas de las ciudades dominicanas más productivas, especialmente en la explotación de la caña de azúcar.


Las hermanas Clarisas Capuchinas fundaron su comunidad en el año 2000, provenientes del monasterio de León, en México. Llamaron su monasterio "del Monte donde Dios provee y de San Francisco de Asís".
Se ubicaron en la periferia de la ciudad, en ambiente rural, a unos 500 metros del seminario diocesano, en terrenos del mismo obispado. Si bien no están lejos de la población, el acceso al monasterio es un poco dificultoso por los caminos malos y la falta de una buena señalización. Por eso es un gran desafío el darse a conocer para no quedar aisladas.




Hace unos años están trabajando en el proyecto de construir su Capilla para mejor acoger a la gente en las celebraciones, ya que al día de hoy sólo cuentan con un pequeño oratorio provisorio.
La comunidad actual está compuesta por 6 hermanas mexicanas, que asumieron el compromiso de ser sostén de la Iglesia en este lugar. Esperan continuar la animación vocacional para despertar vocaciones para la vida contemplativa.





San Juan de la Maguana en República Dominicana



San Juan de la Maguana es una ciudad ubicada en la parte occidental de la República Dominicana a unos 180 km de su capital, Santo Domingo. Las hermanas Clarisas Capuchinas arribaron para la fundación del monasterio el 5 de diciembre de 1979, provenientes de varios monasterios de España. Es decir que este año celebrarán 40 años de presencia!
El monasterio está dedicado a Santa Clara, y evidentemente llevó bastante tiempo para su construcción, mientras las hermanas vivían en una pequeña casita. Está ubicado en la periferia de la ciudad, en ambiente rural pero con algunos vecinos cercanos y lindante con una casa de encuentros que pertenece a la diócesis.



Una de las hermanas españolas ya fallecida, ha realizado unos estupendos mosaicos de piedras y cantos rodados del propio terreno que ofrecen su maravillosa belleza en la iglesia.
Actualmente la comunidad está compuesta de 4 hermanas españolas, 5 hermanas dominicanas y una postulante cubana.











viernes, 28 de diciembre de 2018

Pesebre maravilloso


Compartimos este pesebre y su creativa realización en el Monasterio de las Clarisas de Adoración Perpetua de Hanowka, Polonia, deseando para todos un tiempo de Navidad renovador y lleno de alegría.

Feliz Navidad

lunes, 26 de noviembre de 2018

Formación en Brasil: cultura vocacional y "Cor Orans"


Se realizó el Programa de formación permanente para las Clarisas Capuchinas de Brasil en el monasterio  de Palmas, del 12 al 23 de noviembre de 2018. Los temas tratados en estos días fueron: la cultura vocacional en Brasil y el estudio y profundización de la Instrucción "Cor Orans" para la vida contemplativa. 
Al finalizar el estudio, las hermanas se decidieron a dar pasos firmes para la constitución de una Asociación de monasterios en Brasil, con las 4 comunidades erigidas canonicamente (Flores da Cunha, Macapá, Manaus y Palmas) y una en proceso de autonomia como fundación (Palmas). Se continuará el próximo año con el programa de formación permanente para las hermanas, con algunos equipos y encargos para facilitar la comunicación, la animación y la formación.






viernes, 9 de noviembre de 2018

Hasta los confines



Hajnowka es una ciudad que se ubica al este del territorio polaco, cercana a la frontera con Bielorrusia, donde se encuentran las grandes extensiones de bosques naturales, hábitat de los bisontes y ciervos. Una canción dice que "las fronteras se mueven como las banderas"... y esto es especialmente cierto para este límite fronterizo entre Polonia y Bielorrusia, ya que en diversas épocas este territorio perteneció a distintos países. La presencia mayoritaria de las iglesias ortodoxas da cuenta de ello. 




Aquí, por iniciativa de un obispo capuchino, se ha comenzado una fundación de las Clarisas de Adoración Perpetua hace unos pocos años. En este 2018 han obtenido la autonomía como Monasterio. 
La Comunidad actual cuenta con 13 miembros, con una edad promedio muy joven. El cometido principal contemplativo es la adoración permanente de la Eucaristía, ofreciendo a los fieles la posibilidad de participar del encuentro con Jesús en cualquier momento de la jornada. Se dedican a la confección de ropa litúrgica y bordados de banderas, trabajo para el cual cuentan con maquinarias muy buenas. 






Las Clarisas de la Adoración Perpetua nacieron en Troyes, Francia, en 1854, por iniciativa de un capuchino, fr. Buenaventura y de la madre María de Santa Clara. Su nombre en latín: Ordo Monialium Clarissarum a Perpetua Adoratione, y su sigla: O. C. P. A. En un comienzo se llamaban Franciscanas del Santísimo Sacramento. El Instituto contemplativo es agregado a la Orden Capuchina.
En Polonia, la madre María de la Cruz (Ludwika Nałęcz-Morawska 1842-1906) fundó el primer monasterio y de él derivaron las demás fundaciones, que actualmente son 8,  esparcidas en todo el territorio polaco. 




jueves, 8 de noviembre de 2018

Madurez en la comunión


La visita a las Clarisas Capuchinas de Cracovia estuvo marcada por la providencial coincidencia con la celebración del paso del monasterio a la dependencia de la provincia de los Capuchinos, el 1 de noviembre de 2018, solemnidad de todos los Santos. Este paso fue dado dentro de un largo camino de comunión y colaboración entre los frailes y las monjas, desde la fundación del monasterio hasta hoy. Un camino también de madurez en el carisma, de comprensión del significado de nuestra relación como hermanos y hermanas. 
El deseo de estar bajo el Ministro Provincial capuchino como Superior regular fue discernido tanto por los hermanos como por las hermanas... Han descubierto que ahora es el momento propicio, no con la intención de asegurar la filiación y la atención, sino en un verdadero plano de igualdad, sabiendo de la riqueza mutua que se puede compartir entre hermanos y hermanas, dos rostros de un mismo carisma.




La historia de la comunidad comienza el 8 de mayo de 1989 cuando tres hermanas del monasterio de Przasnysz vinieron a Cracovia para establecer un nuevo monasterio de Clarisas Capuchinas. Inicialmente, vivían en una pequeña casa familiar. El propietario de la casa, el Sr. Władysław Łąka, quien más tarde sería llamado "tío", a través de los frailes capuchinos de la provincia de Cracovia, ofreció a las hermanas esta casa y terreno para la construcción del monasterio. 
No fue fácil, se requería mucho esfuerzo y compromiso por parte de las hermanas. El Señor los bendijo dando coraje, fortaleza y también benefactores, gracias a quienes hoy existe este lugar. Las hermanas recibieron gran ayuda de los frailes capuchinos a través de la oración, la capellanía y el servicio espiritual. Desde el principio, los hermanos también participaron en la obtención de benefactores para las hermanas. trabajaron físicamente en la construcción y ayudaron financieramente.
En 1992, se puso la piedra de construcción para el monasterio, y las primeras obras comenzaron en 1995. La comunidad de hermanas se hizo más numerosa. En 1998, las hermanas se mudaron de la casa de campo al convento, aunque aún no estaba terminada. Un año después, el domingo de la Divina Misericordia, el 11 de abril de 1999,  el Cardenal de Cracovia, celebró la consagración del monasterio dedicado a la Divina Misericordia. Desde entonces, la comunidad y el nuevo monasterio se han convertido en un monasterio autónomo. 
El 4 de octubre de 2004, el Ministro Provincial de los Hermanos Menores Capuchinos consagró la nueva capilla del monasterio dedicada a la Divina Misericordia y al Corazón Inmaculado de María.




El Monasterio se encuentra a pocos kilómetros del gran Santuario de la Divina Misericordia, lugar donde vivió santa Faustina Kowalska, y actual centro de difusión internacional del mensaje de la Misericordia. También cercano se encuentra el Santuario dedicado al papa San Juan Pablo II. 



miércoles, 7 de noviembre de 2018

Una verdadera familia


En nuestro itinerario por Polonia hemos llegado hasta el Monasterio de las Clarisas Capuchinas de Brwinow.
La comunidad cuenta con una historia muy particular. Inicialmente, era difícil encontrar un lugar adecuado para una fundación. Asi que publicaron un anuncio en la prensa sobre la posibilidad de comprar una casa familiar con un gran jardín en Brwinów. Fue en 1976, que después de ver la propiedad, las hermanas decidieron que el actual sería un lugar adecuado para la construcción del monasterio, especialmente debido al jardín grande, tan necesario en la vida contemplativa, y por la proximidad de los hermanos capuchinos. En aquellos tiempos, sin embargo, la construcción del monasterio no era un asunto fácil, no solo por los altos costos, que excedía significativamente las posibilidades de las hermanas, sino principalmente por las políticas de las autoridades comunistas, a quienes no les interesaba la creación de nuevos lugares de culto, especialmente de este tipo. Por lo tanto, el contrato para la compra tenía que ser firmado por dos hermanas que actuaban como personas privadas. Las hermanas que llegaron a la fundación tenían que pasar por laicas, e incluso el párroco no debía saber de su vida consagrada. Sin embargo, las hermanas intentaron llevar una vida religiosa relativamente normal, que a veces creaba situaciones muy difíciles o divertidas. Ellas experimentaron la protección de Dios todos los días. La entonces Superiora, la Hna. Beata, testimoniaba que nunca contaba el dinero, y cuando se trataba de pagar algo, siempre había tanto como era necesario. Los hermanos capuchinos ayudaron a los hermanas, no solo economicamente sino también viniendo en sus vacaciones para ayudar con sus manos en la construcción. La casa creció veloz como un hogar familiar. Se requerían una gran cantidad de reflejos y astucia para ocultar el verdadero propósito de la construcción. Fue necesario responder a las preguntas de los trabajadores a quienes les llamaba la atención el número de habitaciones pequeñas, y tantas personas que se maravillan al ver compartir bajo un mismo techo cinco mujeres, la mayoría de las cuales eran muy jóvenes. Afortunadamente, desde el principio, el sacerdote misionero Aleksander Gubała vivia con ellas, llamado por todas el "tío".  Y entre las hermanas también había una que  podría considerarse su esposa a los ojos de los vecinos, llamada la "tía". De esta manera, fue posible crear la apariencia de una familia común. Esta situación provocó muchas anécdotas divertidas. 


La construcción gradual y los cambios en los edificios afectaron adversamente la forma y la funcionalidad de la estructura como monasterio, pero lo más importante fue que la construcción se completó. El Cardenal Primado de Polonia consagró la capilla en 1987. Mientras tanto, llegaron nuevas hermanas, de modo que, a pesar de los trabajos finales, la vida monástica se fue normalizando gradualmente para cumplir su misión: contribuir espiritualmente al crecimiento de la Iglesia y "sostener a sus miembros vacilantes y débiles". 
Hoy la comunidad continua con entusiasmo, con espontaneidad y alegría su vida cotidiana, con la presencia de muchas personas que se acercan a compartir las celebraciones en el monasterio. Una preocupación actual son las vocaciones, ya que hace años que no tienen candidatas, pero continúan alegres con la confianza puesta en Dios que las ha sostenido tiempos muy complejos, y que no les soltará su manos providente.