miércoles, 28 de octubre de 2020

Será beatificada Maria Lorenza Longo

Aprobación del milagro que posibilita su beatificación


El Santo Padre Francisco recibió el 27 de octubre en audiencia a Su Excelencia Monseñor Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice autorizó a la misma Congregación a promulgar los decretos relativos al milagro, atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios María Lorenza Requenses de Longo, Fundadora del Hospital de los Incurables de Nápoles y de las Monjas Capuchinas;
Junto a este milagro fueron aprobados otros tantos, martirios y vrtudes heroicas. Destacamos  el martirio de los Siervos de Dios Leonardo Melki y Thomas Saleh, sacerdotes profesos de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; asesinados por odio a la Fe en Turquía en 1915 y 1917;

María Lorenza Requenses de Longo 

Lérida, 1463 - Nápoles, 21 de diciembre de 1539 

Maria Llonc (que italianizado resultó Longo), fue una mujer noble española, que se trasladó a Nápoles en 1506 para seguir a su marido Juan, regente del virreinato de Nápoles. Curada de una forma de parálisis, cambió su nombre por el de María Lorenza. Tras enviudar, empezó a dedicarse a la caridad con los napolitanos, para quienes construyó el hospital de Santa María del Pueblo, conocido como los Incurables. Posteriormente fundó el monasterio de Santa Maria de Jersusalén (llamado “de las Treintaitres”), donde se retiró gravemente enferma. Los historiadores fijan su muerte entre 1539 y 1542, pero la fecha más temprana es la más probable. 
Su fama de santidad siempre ha estado viva en la Orden de las Clarisas Capuchinas, que surgió a partir del monasterio de las Treintaitres, y en la ciudad de Nápoles. Sin embargo, el proceso de beatificación no comenzó hasta el siglo XIX. El 9 de octubre de 2017, el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto por el que la Madre María Lorenza Longo fue declarada Venerable. El único vestigio mortal de la fundadora de las Clarisas Capuchinas, a saber, su cráneo, se conserva en la iglesia del protomonasterio de Santa Maria de Jerusalén.


Las fuentes históricas 
La fuente más autorizada de la que se extraen las noticias más relevantes de la vida de María Lorenza Longo, fundadora del hospital Incurabili de Nápoles y de la Orden de las Clarisas Capuchinas es la "Historia Cappuccina" (1588) del capuchino Mattia Bellintani da Salò confirmado de varias otras fuentes de archivo contemporáneas. 
Novia de un noble catalán, originaria de Lérida en Cataluña, María nació en 1463 y se casó con Juan Llonc (italiano Giovanni Longo), valenciano de San Mateu, regente de la Cancillería del Reino de Aragón y muy estimado por el rey Fernando el Católico que, casándose con Isabel de Castilla, había hecho de España el futuro imperio de Europa. El único episodio mencionado en la biografía de este período temprano de su vida es el de un intento de envenenamiento por parte de una sirvienta, luego del cual María quedó lisiada, es decir, paralizada, en sus manos y pies. 



Sanada en la Santa Casa de Loreto 
En 1506, a pesar de la parálisis y tras un profundo discernimiento, siguió a su marido con su familia, que había sido nombrado regente en el virreinato de Nápoles. Tres años después, viuda y con tres hijos, se fue en peregrinación a Loreto, donde se sintió prodigiosamente curada. Para expresar su deseo de mayor intensidad espiritual, eligió llamarse María Laurenzia (o Lorenza) y, según algunas fuentes, vestía el hábito de terciaria franciscana.

 

El Hospital de los Incurables 
Entonces comenzó a dedicarse a las obras de caridad, tan necesarias para la población napolitana, inicialmente en el hospital de San Nicolás. Gracias a su patrimonio, en 1519, bajo la inspiración del notario genovés Ettore Vernazza, construyó el Hospital de Santa Maria del Pueblo, conocido como Incurables, que todavía funciona hoy en el antiguo centro de Nápoles, del que asumió la dirección. En 1526 construyó una casa para prostitutas arrepentidas junto al complejo hospitalario bajo la dirección de la duquesa de Termoli, María Ayerbo. En esta ciudad de la caridad recibió a los frailes capuchinos en 1530: para ellos construyó el convento de San Efrén Viejo. En 1533 recibió a San Cayetano de Thiene en Nápoles, quien se convirtió en su director espiritual. 

La aprobación del monasterio y las Clarisas Capuchinas 
El camino que llevó a Maria Longo a obtener la aprobación canónica en 1535 para el naciente monasterio clariano reformado de Santa Maria de Jerusalén fue laborioso e inesperado. El Papa Pablo III con la bula "Debitum pastoralis officii" del 19 de febrero erigió la comunidad que ella fundó con el nombre de "Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco según la regla de Santa Clara". En el mismo año, la fundadora deja el trabajo hospitalario a María Ayerbo, para dedicarse a la nueva fundación bajo la guía de San Cayetano. El 10 de diciembre de 1538, el Papa Pablo III confirmó la erección de la nueva hermandad de mujeres bajo la regla de Santa Clara "observada estrictísimamente". El número de monjas se fijó en 33, por lo que el monasterio siempre se ha llamado "de las Treintaitres". La legislación adoptada preveía, como lo demuestra un manuscrito del siglo XVI conservado en el archivo del monasterio, la primera regla de Clara (pobreza y recepción de novicias sin dote), junto con las constituciones de Santa Coleta de Corbie y finalmente, con algunas normas sobre la clausura compuestas por María Lorenza Longo. Estos textos, revisados ​​a principios del siglo XVII por los capuchinos, dieron a la Orden el nombre de "Monjas Capuchinas de la Primera Regla de Santa Clara", que se extendió rápidamente a Europa y al resto del mundo. María Lorenza Longo murió en 1539, después de haber renunciado al oficio de abadesa y de haber tenido todas las garantías papales (unos 10 documentos entre bulas y escritos) de que el monasterio era de estricta pobreza y observancia de la clausura según el espíritu de Clara y Coleta, pero adaptado a la situación monástica del '500 en una ciudad como Nápoles. 


La causa de la beatificación 
Madre María Lorenza goza de fama de santidad desde su muerte; sin embargo, una verdadera causa de beatificación no se inició hasta finales del siglo XIX. El proceso de información se abrió en Nápoles el 9 de noviembre de 1880 y concluyó el 20 de marzo de 1883. Después de unos diez años, se alcanzó el decreto sobre los escritos el 17 de mayo de 1890 y el decreto sobre la introducción de la causa el 4 de septiembre de 1892. El proceso apostólico, que se prolongó en las distintas sesiones del 2 de diciembre de 1893 al 19 de diciembre de 1903, fue validado junto con el informativo el 27 de noviembre de 1907. Desde entonces, según la legislación anterior a 1983, Madre María Lorenza tenía el título de Venerable. En 1935 tuvo lugar el reconocimiento canónico de sus restos mortales, ahora reducido solo a la calavera, ubicado en la iglesia del protomonasterio de Santa María en Jerusalén. El recuerdo de su experiencia de fe y su obra se continúa a través de conferencias, publicaciones y estudios científicos. Además, las Clarisas Capuchinas han comenzado a recordar el aniversario de su muerte cada 21 de diciembre desde 1974. 

La reanudación de la causa
Sólo treinta años después, el 12 de junio de 2004, el postulador general de los capuchinos, padre Florio Tessari, envió el libelo para la reapertura del proceso al cardenal Michele Giordano, arzobispo de Nápoles. Por tanto, la investigación complementaria tuvo lugar del 29 de junio de 2004 al 16 de mayo de 2005 y fue validada el 1 de febrero de 2008. A continuación, se elaboró ​​la “Positio super virtutibus”, aprobada el 9 de mayo de 2015 por los Consultores Históricos de la Congregación para las Causas de los Santos, dado el carácter histórico de la causa. El debate de los Consultores Teológicos, previsto para marzo de 2017, arrojó una opinión positiva, también confirmada por la Sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, el 26 de septiembre de 2017. El 9 de octubre de 2017, al recibir al cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto reconociendo el carácter heroico de las virtudes cristianas de la Madre María Lorenza Longo. 


Un milagro de carácter histórico 
El 8 de marzo de 2005 se encontró en los archivos de la Curia de Nápoles un expediente que contenía la instrucción de un juicio sobre un milagro atribuido a la Madre María Lorenza. Se trata de la curación de la hermana Maria Cherubina Pirro, que sufre de tuberculosis pleuropulmonar complicada con meningoencefalitis. El prodigioso acontecimiento tuvo lugar el 15 de octubre de 1881 en el monasterio de las Treintaitres, cuando la abadesa acercó el cráneo de la Fundadora al cuerpo de la monja enferma. La monja vivió otros doce años y murió por causas ajenas a la enfermedad anterior. 


 Autores: Emilia Flocchini y sor Rosa Lupoli, OSC Cap   

viernes, 2 de octubre de 2020

50 años de la asistencia general a las Capuchinas

50º aniversario de la Oficina de Asistencia general para las monjas Capuchinas y los Institutos agregados a la Orden Capuchina


La Oficina de Asistencia para las Monjas y los Institutos agregados a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos (“officium pro monialibus”) se estableció como un oficio estable en la Curia general en 1970 cuando el entonces Ministro general fr. Pascual Rywalsky acompañado del Definitorio designó al primer Delegado general en la persona de fr. Lázaro Iriarte de la provincia de Navarra, España. Fr. Lázaro (1913-1997) se desempeñó durante 20 años en este servicio, destacándose por su acompañamiento magistral en el delicado proceso de la renovación pos-conciliar de las Constituciones de las Monjas Clarisas Capuchinas. Armonizando en los primeros años su servicio de Definidor general con el acompañamiento de las hermanas, visitó muchos monasterios. Luego se dedicó con empeño a la docencia y la investigación de las grandes figuras de las capuchinas y de los Institutos agregados. Recordamos de modo especial el gran impulso a los estudios sobre Santa Verónica Giuliani en pos de ser reconocida como “doctora de la Iglesia”.


La edición especial del boletin “Pax et bonum” 2020 quiere hacer memoria agradecida de estos 50 años desde que en 1970 el Ministro general creó la oficina de Asistencia a las monjas capuchinas y los institutos agregados a la Orden. En el contexto de la pandemia del COVID 19, que ha reducido las visitas y las Asambleas federales, pero ha abierto puertas insospechadas para la comunicación “on line”, una parte importante de esta edición está destinada a la reflexión: presentamos y comentamos dos documentos muy importantes de la CIVCSVA: “El arte de la búsqueda del rostro de Dios” y “El don de la fidelidad y la alegría de la perseverancia”. Por ultimo, se ofrece una profundización sobre el delicado tema de los abusos de poder, de conciencia y sexuales en la vida contemplativa.

viernes, 11 de septiembre de 2020

fr. Albert D'Souza, nuevo Procurador general

Noticias de la Curia General Capuchina

Fr. Albert D'Souza, miembro de la provincia de Maharashtra, India, quien ha servido en la Curia General como Vice Procurador General desde 2013 hasta ahora, ha sido designado Procurador General por el Ministro general fr. Roberto Genuin, comenzando su servicio desde el 1 de septiembre de 2020. 

Fr. Alfredo Rava, de la provincia de Emilia Romagna, Italia, quien actualmente sirve como Representante Legal de la Orden en la Curia General, también realizará el servicio de Vice Procurador General.

Agradecemos el servicio fraterno, cercano y cordial del hermano Antonio Belpiede, que se desempeñó como Procurador general durante los últimos 7 años, y que ahora vuelve a su provincia de Foggia, en Italia. 

La Procura general, además del trabajo propio de la Orden Capuchina, presta el servicio de asesorar a las monjas capuchinas, tanto a las Federaciones como a los Monasterios, en los temas canónicos y de tramitar las practicas ante las correspondientes autoridades de la Santa Sede como simple agente, facilitando los procedimientos.

Para una fluida comunicación es muy importante que cada Monasterio cuente con una dirección activa de correo electrónico, donde poder dirigirse velozmente en caso de necesidad. La dirección electronica de la procura es procura@ofmcap.org.



miércoles, 9 de septiembre de 2020

No al abuso

Hacia una cultura del cuidado y la solidaridad para erradicar los abusos de poder, de conciencia y sexuales en la vida contemplativa femenina.

Quisiera con estas líneas comenzar un dialogo, estimular un proceso de reflexión madura y animar a las hermanas, especialmente a nivel federal, a afrontar el tema de los abusos de poder, de conciencia y sexuales con las connotaciones particulares dentro de la vida monástica femenina. Un tema delicado y complejo, pero ineludible en la actualidad. No pretendo aquí ser exhaustivo, ni dar una visión acabada propia de especialistas, sino abrir vetas para proseguir una reflexión común, poniendo el tema “sobre la mesa” y ojalá, vislumbrando algunas perspectivas de acciones concretas en el futuro inmediato.

Creo que estos son campos donde hoy debemos llegar con la fuerza del Evangelio, con una actitud de escucha y recepción de las hermanas que han sido heridas, con una visión de justicia y solidaridad para consolidar una cultura del cuidado, donde el aire puro de la fraternidad y del dialogo sea un derecho adquirido y respetado por todas. Pronunciemos nuestro “nunca más” a toda forma de abusos.

ARTICULO COMPLETO: https://drive.google.com/file/d/1xS3Y0Y-k3NGfp-QPQuYKzXRkkldYSLcZ/view?usp=sharing



viernes, 21 de agosto de 2020

Fidelidad y perseverancia, don y alegría. Nuevo documento de la CIVCSVA

 

Fidelidad y perseverancia, don y alegría. 

Orientaciones para los consagrados.

No toda perseverancia en la vida consagrada es un indicador de fidelidad a la vocación. Y no siempre la fidelidad al llamado se verifica en la perseverancia en la institución o en una forma de consagración. Las numerosas “salidas” de religiosos y religiosas, a veces dolorosas y descriptas como una “hemorragia” en la Vida Consagrada nos lleva a re-pensar el significado de la fidelidad al proyecto de Dios hoy y el sentido de la pertenencia a las Congregaciones y Órdenes religiosas.

Unas nuevas “Orientaciones” de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica firmadas el 2 de febrero de 2020, buscan motivar esta “reflexión”, como mirada profunda sobre nosotros mismos consagrados en el contexto actual. Tienen por título “El don de la fidelidad, la alegría de la perseverancia.” Y el sugerente subtitulo de la palabra evangélica: “Permanezcan en mi amor”.

Los numerosos abandonos de hermanas y hermanos consagrados (más de 3000 cada año) son un síntoma que nos debería llevar a evidenciar las causas más profundas del malestar y en particular en la metamorfosis cultural en este “cambio de época” y su influencia en la vida consagrada.

La primera parte del documento se titula “La mirada y la escucha”. Aquí se nos invita a una actitud de acoger la realidad con humildad y apertura para entender no únicamente los síntomas sino sus causas. Se constata las formas de malestar actual, la incertidumbre y desorientación por la crisis de los institutos y la inadecuada valoración de las dificultades. Luego se intenta interpretar las necesidades en vistas a convertir las dinámicas de la vida consagrada. Se habla de los procesos de construcción de la identidad, del oscurecimiento de la fe en el contexto actual, con un modo distinto de entender y vivir el celibato. Entre los temas tocados, se hace referencia a la “fidelidad líquida”, a las relaciones interpersonales y comunitarias difíciles, a la soledad del consagrado, a la gestión del mundo digital y a la relación con el poder y las seguridades económicas.

En la segunda parte llamada “Reavivar la conciencia”,  se nos invita a dejarnos iluminar a partir de la Palabra de Dios y de la teología de la Vida Consagrada, sobre el sentido de la fidelidad y la perseverancia, y  a tomar conciencia de su dinámica en los procesos donde el discernimiento y el acompañamiento son claves fundamentales. Se destaca la dimensión comunitaria no solo como apoyo para el discernimiento personal, sino como un estilo acogedor y fraterno que acompaña y sostiene la perseverancia en los momentos difíciles.

La tercera parte trata de la normativa canónica y la praxis concreta para la “Separación del instituto”. Luego de la reflexión sobre la realidad de los abandonos y las motivaciones teológicas y espirituales de la perseverancia, se pasa a describir con exactitud las diferentes modalidades de separación de la vida consagrada: el permiso de ausencia, la exclaustración, el indulto de salida y la expulsión del instituto. Resulta un protocolo de procedimiento práctico útil a la hora de afrontar canónicamente las situaciones concretas de los hermanos en dificultad.

La Conclusión nos ofrece una hermosa reflexión sobre el sentido de “permanecer en el amor” como única manera de combinar la fidelidad y la perseverancia. “Para evitar el drama del abandono del discipulado o de la posible esterilidad de la vocación, los discípulos están invitados con insistencia a permanecer. Este verbo tan apreciado en el cuarto evangelio, remite al deseo y al compromiso constantes de corresponder al amor de alianza y adherirse al estilo de Cristo.” n.104.

“Quien se marcha debe plantearse serias preguntas sobre los porqués de la pérdida del sentido de la propia opción vocacional, y quien permanece, sobre la coherencia de su permanecer, así como sus posibles implicaciones en las causas de alejamiento y enfriamiento de la perseverancia de quien se ha marchado. Todos somos recíprocamente responsables…” n.99.

“No es posible eludir la prueba, pero es necesario vivirla con amor, reforzando principalmente la unión con Cristo y haciendo de ella un ulterior aprendizaje de la entrega de sí.” n. 105

Estas Orientaciones resultan un precioso aporte para todos los religiosos, pero es especialmente valioso para los responsables de la animación y servicio de autoridad en la vida consagrada quienes deben acompañar y ayudar a discernir en tantas y tan diversas circunstancias el camino de fidelidad.

 

Aquí encontrarás el Documento:

https://drive.google.com/file/d/1Gud_-GU18O6df42SbdhzshNN-oMvmZo0/view

Aquí podrás ver la presentación del mismo con un panel de religiosos y religiosas expositores:


lunes, 10 de agosto de 2020

Santa Clara: creatividad y novedad en la Iglesia, taller virtual




La pandemia del coronavirus ha golpeado de manera dramática toda la humanidad y también nuestros planes y programas... Algo bueno es que ha provocado nuestra creatividad y nos ha animado a incursionar en los medios de tecnologia para ofrecer a la distancia ofertas de formación y participación. Asi, la Familia Franciscana de Chile ha organizado una serie de conferencias y talleres trasmitidos por facebook, acompañados de la interpretación en lenguaje de señas para incluir a nuestros hermanos sordos. El día 8 de agosto hemos compartido un tema sobre Santa Clara y la Iglesia, que aquí encontrarás siguiendo el enlace del video y teniendo el material de la presentación power point.



VIDEO DEL TALLER: 

https://www.facebook.com/franciscanoschile/videos/610159876367363/

PRESENTACION PARA PROYECTAR: 

https://drive.google.com/file/d/1ktx9Nt-oVfSjRIo7qKnUINMbg6QIZJI1/view?usp=sharing



viernes, 31 de julio de 2020

La Porciúncula y los 800 años de la crisis de los origenes


Hace 800 años, en la Porciúncula, Francisco de Asís renunciaba a la conducción de la fraternidad. Un gesto simbólico que habla de su decisión firme de servir con el ejemplo  pero también habla de sus límites personales en cuanto organizador y gestor. Tanto a nivel personal como a nivel comunitario, la crisis que se desencadena en 1220 va re-configurando profundamente a Francisco y a la naciente Orden. La gracia de los orígenes está también derramada en el turbulento y dinámico proceso de re-configuración en la fisonomía de la fraternidad y en la fisonomía interior del fundador… Crisis que fue también gracia. Crisis que merece ser recordada, celebrada, agradecida. ¡Hagamos jubileo de la crisis de los orígenes!

Hace 800 años, en 1220, en la pequeña iglesia de la Porciúncula, Francisco de Asís renunciaba a la conducción de la fraternidad durante el capítulo de octubre… Un gesto simbólico muy elocuente que habla de su decisión firme de servir con el ejemplo y de dedicarse a dar forma definitiva a la regla de vida, pero también habla de sus límites personales en cuanto organizador y gestor.

En el año anterior, el encuentro con el sultán en oriente fue un paso tremendo en la historia de amistad y fraternidad de la humanidad, pero un fracaso en lo inmediato… Al regreso a Italia, la evolución de la fraternidad de Hermanos Menores con apenas unos 12 años de vida se impone… por el número (más de 3000 en este momento, pronto llegarán a 5000), por la diversidad de motivaciones, por la calidad vocacional, por las mentalidades tan diversas… Francisco pide ayuda al Papa Honorio y se confía en la guía de la Iglesia. Surgirá la figura del cardenal protector. Se regula el año de noviciado y una formación. Se custodia la estabilidad, impidiendo la salida luego de la profesión. El cambio de mentalidad se impone velozmente.

Al llegar Francisco a la Porciúncula, se encuentra con un nuevo edificio construido para los hermanos de piedra y tejas, sólido, estable, solemne… símbolo de las adaptaciones a los nuevos tiempos de una familia religiosa que quiere ser como las otras, convertirse en una Orden. Su reacción es elocuente…subido al tejado comienza a tirar las tejas…

En el Capítulo se experimenta la tensión entre ideal y pragmatismo, novedad y tradición, intuición y erudición… Francisco se ve superado. Renuncia al cargo de Ministro, sugiere en su lugar a Pedro Cattani, su segundo compañero y amigo entrañable, que participó de la inspiración de los orígenes. Pero a cuatro meses de su elección Pedro muere repentinamente.

Podemos conjeturar la dimensión de la crisis personal que se va desarrollando en Francisco. Algunas pistas nos dan sus biografías, que nos hablan de una fortísima tentación que le quitó la alegría… En estos años venideros se renueva el discernimiento sobre la idea de retirarse definitivamente a un eremitorio… en este tiempo se experimenta en carne viva lo que narra el relato de la verdadera alegría: “Vuelvo de Perusa y, ya de noche avanzada, llego aquí; es tiempo de invierno, todo está embarrado y el frío es tan grande, que en los bordes de la túnica se forman carámbanos de agua fría congelada, que hacen heridas en las piernas hasta brotar sangre de las mismas. Y todo embarrado, helado y aterido, me llego a la puerta y, después de estar un buen rato tocando y llamando, acude el hermano y pregunta: -¿Quién es? Yo respondo: -El hermano Francisco. Y él dice: -Largo de aquí. No es hora decente para andar de camino. Aquí no entras. Y, al insistir yo de nuevo, contesta: -Largo de aquí. Tú eres un simple y un paleto. Ya no vas a venir con nosotros. Nosotros somos tantos y tales, que no te necesitamos.” (otros textos dan cuenta de algo de la dimensión de su crisis personal LP 63; LP 112 ).

A nivel comunitario, el proceso de re-configuración de la fraternidad avanza a hacia la constitución de  una Orden que necesita tener clara su identidad… La Regla debe ser urgentemente definida. Francisco despierta a su rol de "fundador", y como tal mediador de un carisma en la Iglesia: “el Altísimo me reveló que debía vivir según la forma del Santo Evangelio, y lo hice escribir en pocas palabras y el señor Papa me lo confirmó”…

De los textos de la forma de vida inicial, en cada reunión de los hermanos se fueron agregando y puliendo elementos… ahora, con ayuda de un biblista Francisco dará forma a lo que hoy conocemos como la Regla no bulada… (eufemismo que utilizamos para referirnos a la regla rechazada por el capítulo, la regla no aprobada por los hermanos). Las quejas se suceden: "Muy larga, muy espiritual, muy imprecisa… muy exigente, tal vez considerada muy ideal y poco realista. Rápidamente Francisco debe recomponer la regla con la ayuda de un canonista y llega en 1223 al texto más breve pero también más incisivo que será aprobado por los hermanos y luego confirmado con la bula papal.

Tanto a nivel personal como a nivel comunitario, la crisis que se desencadena en 1220 ha re-configurado las cosas… Francisco ya no será el mismo y la fraternidad tampoco. Profundizar en las claves de cómo se transitó esta crisis en los dos niveles (Francisco y los hermanos, personal y comunitario) puede ser muy inspirador para nuestro tiempo critico… La gracia de los orígenes está también derramada en el turbulento y dinámico proceso de re-configuración en la fisonomía de la Orden y en la fisonomía interior del fundador… Crisis que fue también gracia. Crisis que merece ser recordada, celebrada, agradecida. ¡Hagamos jubileo de la crisis de los orígenes!